Debe ser acorde a nuestra excesiva carga de trabajo
En nombre de todos los que somos el Sindicato de Trabajadores del Tribunal Superior de Justicia, solicitamos aumento salarial en proporción a la excesiva carga de trabajo. Lo demandamos impulsados por la necesidad y atenidos a la razón y la justicia. Todavía es temprano. El hambre ronda nuestros hogares pero aún no entra,
pues impera sólo la necesidad. Creemos que no debemos esperar a que el incontenible alza del costo de la vida obligue a romper las cadenas impuestas a los salarios.
Se debe desechar la idea de que nuestras demandas no pueden pasar de eso, de demandas, porque trabajamos con la ley y ésta, no la autoridad administrativa, es la que impone tiempos a nuestra labor y nos responsabiliza de su mal resultado.
Confiamos en que las autoridades del TSJDF dejarán de atenerse a que la sociedad ve a la institución tan tranquila como superficie de río, cuando abajo la corriente discurre tormentosa. No es sano para nadie esperar a que nuestra situación llegue a equipararse a una presa que revienta por exceso de agua en tiempo de inundaciones. En otras palabras, trabajadores y autoridades debemos jalar parejo y tapar el brocal del pozo antes que el niño se ahogue.
Bien sabemos que nuestra labor está subordinada a términos de ley, como copartícipes fundamentales de la administración de justicia, pero también sabemos que las leyes trazan la senda a la política y que la razón de ser de ésta es el bien común, y por bien común también puede entenderse todos los hijos o todos entenados. La desigualdad creciente pone en riesgo la paz social.
Es de dominio público que el entorpecimiento o la carencia de administración de justicia es factor de desestabilización social, y ésta está en cierne por el encarecimiento constante de la canasta básica, tanto que ya llegó al mínimo tolerable e impide a la sociedad vivir con decoro. Todo apunta a aceptar que es necesario el entendimiento entre y los que somos el Sindicato de Trabajadores del TSJDF y las autoridades de la institución.
Estamos dispuestos a esas pláticas.
De antemano accedemos a un arreglo con justicia para ambas partes, conscientes de que no debemos esperar plusvalía del trabajo, de que servimos en un ente que no genera riqueza pero es factor determinante de paz social, y de que la buena marcha de la administración de justicia es indispensable para mantenerla.
Pero también a nosotros nos debe alcanzar la justicia. Si bien la desigualdad está al alza en el país, en esta capital ha producido escalada de las conductas antisociales y, por ende, aumento considerable de la carga de trabajo en los juzgados, de suyo pesada. Nos obliga a mayores jornadas extraordinarias, cuyo pago es menor.
La coyuntura impone un replanteamiento del tabulador salarial y de las condiciones generales de trabajo. Los trabajadores que somos el Sindicato de Trabajadores del Tribunal Superior de Justicia esperamos respuesta positiva a nuestra solicitud de aumento de salario. No es aconsejable esperar a que la desesperación y/o el hambre dicte las acciones.
La buena fe e integridad con que el magistrado presidente, Edgar Elías Azar, ha respondido a las fuertes imputaciones de corrupción que se le hacen, nos permiten confiar en que no habrá indiferencia a nuestras gestiones y demandas y que a la brevedad posible tendremos respuesta adecuada.

Ortelia Bautista Pardo, secretaria general del STTSJDF, fue invitada por Joel Ayala Almeida, presidente del Cómite Ejecutvo Nacional de la FSTSE, al acto en que se le entregaría a éste la Medalla al Mérito Sindical.